Ruta de los árboles singulares y acebuches centenarios

Se trata de un recorrido por el casco urbano de Posadas, Rivero de Posadas y entorno rural, en el que podremos apreciar cinco ejemplares arbóreos de gran belleza y singularidad. Han sido catalogados por la Diputación Provincial de Córdoba. Los árboles de la ruta son: Araar, Eucalipto rojo, Acebuche, Morera y Casuarina. En el descansadero de la Cañada Real Soriana del paraje Los Molinillos podemos observar 13 bellos ejemplares de acebuches centenarios, muy cerca del arroyo Guadalbaida.

Inicio y final: Paseo Pedro Vargas.
Distancia: 17 km (circular).
Realización: por libre o con guía.
Para grupos guiados, contactar con la Oficina de Turismo de Posadas.
Descarga: Archivos kml y gpx.

Observaciones: esta ruta discurre parcialmente por tramos en el casco urbano de Posadas y Rivero de Posadas. Además utiliza algunos puntos de la calzada, por lo que hay que estar atentos/as a la circulación de vehículos. Para realizarla por vez primera consultar en la Oficina de Turismo de Posadas. Esta ruta aparece descrita con todo detalle en la Guía “Posadas. Caminos de Biodiversidad”, que se puede obtener en la página de Descargas.

Araar de Rivero de Posadas

El recorrido comienza en una pequeña aldea situada al oeste de Posadas, entre el río Guadalquivir y el cordel de Peñaflor, por la que discurre actualmente la carretera que une Rivero con Posadas.

El Araar es un árbol de la familia Cupresáceas, compartiendo parentesco con los conocidos cipreses. Su nombre científico es Tetraclinis, de tetra: cuatro y kline: cama, aludiendo a las cuatro camas del fruto; articulata, del latín aludiendo a sus ramillas.

Se trata de una especie que habita en el norte de Africa, aunque curiosamente existe este ejemplar en nuestro pueblo.

Puede alcanzar 15 metros de altura, aunque a veces no pasa de talla arbustiva. Nuestro Araar alcanza los 7 metros. La corteza es pardo-grisácea y estriada. Tiene la copa piramidal con ramas erectas, curvadas hacia arriba.

Es el único ejemplar de esta especie inventariado en la provincia, exceptuando los existentes en el Jardín Botánico de Córdoba.

Eucalipto rojo de la vereda de Villaviciosa

Siguiendo la estela de la Vereda de Villaviciosa nos encontramos otro de los magníficos ejemplares de nuestra ruta: el eucalipto rojo. Se localiza, junto con otros árboles de su misma especie, al inicio de la Carretera comarcal en dirección a Villaviciosa.

Este singular árbol pertenece a la familia de las Mirtáceas y es originario de Australia y Tasmania.

Este eucalipto tiene una altura de 26 metros y un perímetro de tronco de casi 5 metros siendo ésta la característica motivo de su singularidad.

La base del tronco es imponente y la copa actual fue creada desmochando el fuste original a la altura de la actual cruz, que presenta cinco ramas maestras.

Las flores son de forma especial, como una copa que encierra las piezas florales, cubierta por una especie de tapadera (opérculo) y se transforman en cápsulas que encierran numerosas y pequeñas semillas.

Acebuche del arroyo Guadalbaida


Si continuamos esta Vereda llegaremos al Parque Periurbano “La Sierrezuela” y si seguimos el camino hasta el arroyo Guadalbaida, podremos disfrutar de la belleza de un acebuche también catalogado como árbol singular.

El acebuche es la variedad silvestre del olivo, cultivo de gran importancia social y económica en la zona. Ambos son de la familia Oleáceas. Su origen se sitúa en el sur de Europa, noroeste de Africa y suroeste de Asia.

Este acebuche es un árbol de copa redondeada, regular y muy densa con una altura de 12 metros, aunque estas plantas suelen presentarse como arbustos. Su tronco no es apreciable desde cierta distancia puesto que sus ramas bajas están muy próximas al suelo.

Son el grosor del tronco y su belleza, lo que hacen de él un árbol, sin duda, singular.

Antiguamente era lugar de descanso y abrevadero de los animales de carga (bueyes, mulas, burros, etc.) y caballos para reponerse y poder afrontar posteriormente el esfuerzo de subir la pendiente hacia la Sierrezuela, bordeándola para llegar hasta el pueblo, donde nos dirigiremos hasta nuestro siguiente árbol singular: la Morera del Paseo Pedro Vargas.

Morera

Se localiza en el lateral derecho del parque, junto a la Avenida de Andalucía. Pertenece a la familia de las Moráceas y aunque es originario de India y Asia Central fue introducido en Europa junto con el cultivo del gusano de seda, que come sus hojas.
Tiene una altura de 17 metros y una anchura máxima de copa de 19 metros. En esta época del año, sus ramas están desprovistas de hojas, pero al iniciarse la primavera rebrota nuevamente, siendo éste uno de los árboles más esplendorosos del Parque.

El motivo de su singularidad es el grosor de su tronco, con un perímetro de 3,5 metros.

Desde este lugar podemos divisar el último de los árboles singulares de nuestro particular recorrido: la Casuarina.

Casuarina

Situada en otro lateral del Paseo Pedro Vargas, importante parque de la localidad que fue construido en el siglo XIX. Este árbol es de la familia de las Casuarináceas; es originario de Australia, cultivándose en paseos y jardines.

Si lo observamos desde lejos, tiene aspecto de un pino. La copa es densa, de un verde oscuro. Sus ramas leñosas están provistas de un gran número de varillas verdes, delgadas y finamente estriadas. Sus frutos se agrupan en una especie de pequeñas piñas de cerca de 1 centímetro.

Esta casuarina tiene más de 27 metros de altura y está acompañada por otra de similares dimensiones. En total son 4 los ejemplares de esta especie que hay en este jardín público.