Breve reseña histórica de Posadas

Para conocer la historia de Posadas como asentamiento humano hay que volver al albor de los tiempos, existiendo indicios de ocupación del ser humano desde el Paleolítico Inferior hasta nuestros días casi sin interrupción, considerando nuestro territorio como la entrada de estos primeros grupos para la conquista del valle del Guadalquivir. Los yacimientos más relevantes de este periodo son: el abrigo del Baldio y el conjunto dolménico

La Protohistoria en Posadas aún es una incógnita dado que si bien es cierto que nuestra sierra (Reserva de la Biosfera) está repleta de indicios de ocupación íbera (turdulos, turdetanos) no hemos detectado aún un asentamiento de gran calado.

Con la romanización del territorio la ocupación de Posadas fue trascendental por la minería y el comercio del aceite. Muestra de ello es la documentación de varios grupos de explotación minera en la sierra y Sierrezuela, como de grandes villas y/o fundus en todo el valle y campiña, contabilizando hasta siete fliglinas de producción anforica.

La Tardoantigüedad se debe fijar en el entorno del Barrio del Pilar, lugar donde se atestiguan los principales hallazgos arqueológicos.

La Edad Media hay que dividirla, por constatación de hallazgos, en los dos periodos de ocupación de la zona.
Islámica: la historiografía nos habla de una Al-fanadiq o Al-janadiq como parada del Camino Califal en nuestro entorno.
Cristiana: con la conquista del territorio se dedicó mucho esfuerzo por asegurar la zona para el asentamiento poblacional. De ahí aparece la Carta de villazgo, la delimitación del término y la concesión para la construcción de un castillo y restauración de la Torre de la Cabrilla.

El castillo de Las Posadas del Rey se estableció en el actual barrio de la Morería.

Para más información:
www.posadas.es/turismo/historia

Ruta Americanista

El descubrimiento de América provocó un gran impacto en nuestra villa, al igual que en el resto del mundo. Hubo vecinos de Las Posadas que embarcaron rumbo a las Indias impulsados por un espíritu evangélico, como el jesuita Diego de Acuña, gran estudioso de lenguas indígenas y traductor a éstas del canon cristiano y a Fray Cristóbal de Rabaneda, que pasó a Perú y de allí a Chile, donde fue partícipe de la fundación de la Provincia Franciscana de la Santísima Trinidad.

A su regreso de Indias se instaló en nuestra villa el glorioso capitán Gonzalo Silvestre, partícipe de la expedición a la Florida. Llegó enfermo, a la búsqueda de unas hierbas que aquí crecían.

Y dada su amistad personal con el ilustre Inca Garcilaso de la Vega, padre de la literatura iberoamericana, éste se desplazó en innumerables ocasiones a Posadas con motivo de la redacción de su obra “La Florida o Historia del Adelantado Hernando de Soto”, manteniendo ambos una estrecha relación con este pueblo.

Las riquezas en joyas, alhajas, barras de plata y cuadros con las que volvió de América D. Diego Fernández de Córdoba y López de las Roelas, tras ejercer como Virrey de Nueva España y más tarde del Perú, sirvieron en parte para la compra al rey del señorío de la villa de Las Posadas, ejerciendo como primer Conde de las Posadas.

Ruta de los Escudos y Banderas de Posadas

Uno de los atractivos más sorprendentes de Posadas es su valiosísima ruta de los escudos y banderas. En ella, daremos a conocer las diferentes épocas vividas en esta Villa.

Las piezas heráldicas constituyen de por sí una obra de arte, y son en realidad, elementos artísticos que fueron tallados por manos de artesanos, generalmente autóctonos.

El conjunto heráldico de Posadas junto con el conjunto de banderas forman un espléndido ejemplo de todas las etapas vividas en Posadas y en ella se podrá observar la historia de quiénes han habitado esta bonita localidad durante los últimos siglos, además de admirar su gran valor artístico.

La ruta tendrá una duración de 2 horas 30 minutos aproximadamente.